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17.1.13

Antes e depois


 


Não há qualquer espécie de dúvida que uma coisa era o FMI de Strauss-Kahn e que outra, bem diferente, é o FMI da Sra. Lagarde, sempre radiosamente bronzeada de inverno ou de verão.

4.9.11

MME. LAGARDE DIRIGE-SE AOS SEUS CONTEMPORÂNEOS


Por este andar, o mundo não sai da "fase caos" do ciclo descrito por Vico. Mais uma derrota do materialismo dialéctico.

MME. LAGARDE DIRIGE-SE AOS SEUS CONTEMPORÂNEOS


Por este andar, o mundo não sai da "fase caos" do ciclo descrito por Vico. Mais uma derrota do materialismo dialéctico.

4.8.11

A SINA


Depois de Strauss Kahn, Lagarde. Quem teme o FMI?

A SINA


Depois de Strauss Kahn, Lagarde. Quem teme o FMI?

28.6.11

DE BERCY A WASHINGTON


Depois de Strauss-Kahn, Christine Lagarde à frente do FMI. O Fundo continua em boas e competentes mãos.

DE BERCY A WASHINGTON


Depois de Strauss-Kahn, Christine Lagarde à frente do FMI. O Fundo continua em boas e competentes mãos.

19.5.11

OS ABUTRES

Mal DSK se retirou da direcção do FMI, começou a corrida por causa da sua sucessão. Os EUA querem o cargo tal como a nomenclatura europeia centrada em Merkel e Sarkozy. Conviria à massa bruta perceber o seguinte. Nas negociações para o empréstimo doméstico, o FMI dirigido por Strauss-Kahn foi a entidade que melhor percebeu as "condições" da periferia portuguesa. De tal forma que fixou os juros da parte do empréstimo que é da sua responsabilidade bem abaixo dos usurários europeus de Bruxelas onde pontificam, aliás, duas "pérolas" pátrias, a saber, os drs. Barroso e Constâncio, uma espécie de amigos de Peniche sobretudo ao serviço deles. Nenhum putativo sucessor de Kahn, europeu (e, muito menos, americano) conseguirá devolver ao FMI o rasgo político que a organização alcançou sob a direcção do francês. A sua queda não podia ter sido mais a contento dos referidos abutres e péssima para nós. Vão ver.

OS ABUTRES

Mal DSK se retirou da direcção do FMI, começou a corrida por causa da sua sucessão. Os EUA querem o cargo tal como a nomenclatura europeia centrada em Merkel e Sarkozy. Conviria à massa bruta perceber o seguinte. Nas negociações para o empréstimo doméstico, o FMI dirigido por Strauss-Kahn foi a entidade que melhor percebeu as "condições" da periferia portuguesa. De tal forma que fixou os juros da parte do empréstimo que é da sua responsabilidade bem abaixo dos usurários europeus de Bruxelas onde pontificam, aliás, duas "pérolas" pátrias, a saber, os drs. Barroso e Constâncio, uma espécie de amigos de Peniche sobretudo ao serviço deles. Nenhum putativo sucessor de Kahn, europeu (e, muito menos, americano) conseguirá devolver ao FMI o rasgo político que a organização alcançou sob a direcção do francês. A sua queda não podia ter sido mais a contento dos referidos abutres e péssima para nós. Vão ver.

6.4.11

PARA VARIAR, UM TIPO COMO DEVE SER


«P. Usted ha declarado que no cree que España vaya a necesitar ayuda. ¿Haría la misma afirmación para Portugal?

R. La situación está en manos del Gobierno portugués. Pero en mi opinión, el escenario en Portugal no es tan fácil como el de España, así que dependerá de cómo se desarrolle la situación del mercado en Portugal si necesitan pedir prestado o no. Hasta ahora han sido capaces de manejarse. El problema no es tanto de deuda pública como de la financiación de bancos y deuda privada, lo que le hace un caso totalmente distinto al de Grecia. Está en manos del Gobierno portugués. Tienen que mostrar a los prestamistas que están tomando las medidas adecuadas. Esto no hace más que reforzar la idea de que cada país tiene una situación distinta, por lo que no hay soluciones de una sola talla para todos.

P. Pero usted ha dicho que es muy importante que los Gobiernos se adelanten a las crisis, que la rapidez es muy importante. ¿Tiene usted la sensación de que se está esperando demasiado?

R. Está en manos del Gobierno. Y en el caso de España y el Gobierno español, tomaron medidas. En el caso del Gobierno portugués tienen que mostrar qué medidas quieren tomar y si son de confianza.

P. El FMI ha dicho que hay un problema en la forma poco sistemática en que la eurozona se ha enfrentado en conjunto a la crisis de deuda pública y a la crisis de crecimiento económico. ¿Cuál sería la respuesta adecuada a esos problemas para los países del sur de Europa?

R. Por un lado, le diría que no debería considerarse a los países del sur de Europa de forma separada. Ya quedó atrás la época en que un país de la eurozona podía solucionar de forma duradera este tipo de problemas globales o regionales. Una gran parte del problema es precisamente que la eurozona adolece de falta de instrumentos de gobierno colectivo. Por otra parte, no se trata solo de un problema de qué políticas rigen ahora mismo, sino del liderazgo en Europa. Todos los países de la eurozona tienen un problema de eso, de liderazgo. Está diseñado de forma que funcionó muy bien en tiempos de calma pero obviamente está funcionando mal en esta tormenta. En eso coinciden los mercados, los sindicatos, los empresarios, los ciudadanos de a pie. Muchos dudan de que haya un piloto que esté llevando a la eurozona en la dirección adecuada. A pesar de eso, debo decir que cada país es distinto del otro en el caso de Europa del sur. Grecia no es Italia, como España no es Portugal. No sé si se pondría a Francia en esa categoría, pero a lo que me refiero es a que hay divergencias históricas y estructurales entre esos países. España e Italia no son lo mismo que los demás casos, que Grecia, donde tenemos un programa muy ambicioso, o Portugal, que está en una situación muy complicada.»

Strauss-Kahn, El País

PARA VARIAR, UM TIPO COMO DEVE SER


«P. Usted ha declarado que no cree que España vaya a necesitar ayuda. ¿Haría la misma afirmación para Portugal?

R. La situación está en manos del Gobierno portugués. Pero en mi opinión, el escenario en Portugal no es tan fácil como el de España, así que dependerá de cómo se desarrolle la situación del mercado en Portugal si necesitan pedir prestado o no. Hasta ahora han sido capaces de manejarse. El problema no es tanto de deuda pública como de la financiación de bancos y deuda privada, lo que le hace un caso totalmente distinto al de Grecia. Está en manos del Gobierno portugués. Tienen que mostrar a los prestamistas que están tomando las medidas adecuadas. Esto no hace más que reforzar la idea de que cada país tiene una situación distinta, por lo que no hay soluciones de una sola talla para todos.

P. Pero usted ha dicho que es muy importante que los Gobiernos se adelanten a las crisis, que la rapidez es muy importante. ¿Tiene usted la sensación de que se está esperando demasiado?

R. Está en manos del Gobierno. Y en el caso de España y el Gobierno español, tomaron medidas. En el caso del Gobierno portugués tienen que mostrar qué medidas quieren tomar y si son de confianza.

P. El FMI ha dicho que hay un problema en la forma poco sistemática en que la eurozona se ha enfrentado en conjunto a la crisis de deuda pública y a la crisis de crecimiento económico. ¿Cuál sería la respuesta adecuada a esos problemas para los países del sur de Europa?

R. Por un lado, le diría que no debería considerarse a los países del sur de Europa de forma separada. Ya quedó atrás la época en que un país de la eurozona podía solucionar de forma duradera este tipo de problemas globales o regionales. Una gran parte del problema es precisamente que la eurozona adolece de falta de instrumentos de gobierno colectivo. Por otra parte, no se trata solo de un problema de qué políticas rigen ahora mismo, sino del liderazgo en Europa. Todos los países de la eurozona tienen un problema de eso, de liderazgo. Está diseñado de forma que funcionó muy bien en tiempos de calma pero obviamente está funcionando mal en esta tormenta. En eso coinciden los mercados, los sindicatos, los empresarios, los ciudadanos de a pie. Muchos dudan de que haya un piloto que esté llevando a la eurozona en la dirección adecuada. A pesar de eso, debo decir que cada país es distinto del otro en el caso de Europa del sur. Grecia no es Italia, como España no es Portugal. No sé si se pondría a Francia en esa categoría, pero a lo que me refiero es a que hay divergencias históricas y estructurales entre esos países. España e Italia no son lo mismo que los demás casos, que Grecia, donde tenemos un programa muy ambicioso, o Portugal, que está en una situación muy complicada.»

Strauss-Kahn, El País